El Dios Teucro fundó esta hermosa ciudad cuya parte antigua esta declarada recinto histórico-monumental. El visitante, al adentrarse en sus empedradas calles, se sorprendera a cada momento con su historia, que nos habla de un puerto que en la Edad Media gozó del favor de la corona. Las iglesias de Santa María y la Peregrina, la Plaza de la Ferrería y el Museo Provincial son citas obligadas.